Dos almas de una misma tradición

1962
En el corazón de Triana, allá por 1962, nacía un rincón que acabaría convirtiéndose en un emblema gastronómico del barrio: Las Golondrinas, en la calle Antillano Campos. Fue Eduardo Rodríguez, apasionado de la cocina y del buen trato, quien dio vida al local. Lo bautizó así por la cantidad de golondrinas que solían revolotear por esa estrecha y pintoresca calle. Su idea era sencilla pero poderosa: un lugar donde recibir a los amigos, servir buena comida y conservar la esencia de la tradición sevillana.
1962
1980
Años después, en 1980, el bar fue traspasado a un personaje muy querido del barrio, Paco Arcas, cartero de profesión y hostelero de vocación. Junto a su esposa Beatriz, mantuvo intacto el espíritu original de Las Golondrinas, sin cambiar ni una coma del concepto. Poco a poco, y con mucha dedicación, el pequeño local se ganó el corazón de Triana. Las famosas tapas como el “caballito” (una loncha de jamón a la plancha sobre pan frito), la “punta de solomillo” o los chipirones se convirtieron en auténticos símbolos de la casa. Tanto, que más de 40 años después siguen presentes en la carta, con la misma receta de siempre.
1980

La familia

La familia Arcas ha sido el alma y motor de este proyecto desde que Paco Arcas y Beatriz Peñalver asumieron su gestión en 1980. Paco, conocido cariñosamente como "el alcalde de Triana", no solo lideró el negocio familiar, sino que dejó una huella imborrable en el barrio. Su compromiso con Triana fue ejemplar: participó activamente en la vida cultural, social y política del distrito, y su carisma lo convirtió en un referente querido por todos.

2007
Pero la historia no termina ahí. En 2007, ya con la segunda generación Arcas al frente del negocio —Paco, Carlos, Pepe y Mercedes— nació un segundo local: Las Golondrinas de Pagés, en la cercana calle Pagés del Corro, número 76. Aunque comparte el nombre y el alma de su predecesor, este nuevo establecimiento nació con una estética más funcional y moderna, aunque sin renunciar a su esencia.
2007
2025
En Las Golondrinas de Pagés y de Antillano se respira el mismo espíritu: el de un bar de tapas auténtico, con su barra en la planta baja, mesas altas para picar algo al paso, varios salones y encantadores soberaos que invitan a sentarse y disfrutar con calma. Incluso cuenta con un bonito velador en el exterior, ideal para saborear sus platos al aire libre.
2025

Ambos locales comparten muchas de las tapas emblemáticas, aunque cada uno tiene su identidad propia. La carta, especialmente en el de Antillano, se ha mantenido casi intacta desde sus inicios. De hecho, solo una tapa nueva se ha incorporado en más de cuatro décadas: una de salmón a la plancha, surgida de una anécdota curiosa durante la Expo de 1992, cuando la embajada de Noruega les regaló piezas de salmón para darlo a conocer en España

Así, Las Golondrinas de Antillano y Las Golondrinas de Pagés son hoy dos espacios distintos pero inseparables. Dos templos del tapeo sevillano unidos por el mismo corazón: el de la familia Arcas. Su apuesta por conservar la autenticidad de las recetas, los ambientes con historia y la calidez de un trato cercano, ha hecho que estos dos locales sigan siendo, década tras década, destinos obligados para quien quiera saborear la verdadera Triana.

Reservas

Las golondrinas (Antillano)

Tradicional tapeo sevillano en el casco antiguo de Triana.
Bar abierto desde 1962.

Las golondrinas (Pagés)

Bar en entorno singular con terraza exterior y espacios interiores.
Tapas y platos para compartir.

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