antillano
Un poco de historia...
1962
En el corazón de Triana, allá por 1962, nacía un rincón que acabaría convirtiéndose en un emblema gastronómico del barrio: Las Golondrinas, en la calle Antillano Campos. Fue Eduardo Rodríguez, apasionado de la cocina y del buen trato, quien dio vida al local. Lo bautizó así por la cantidad de golondrinas que solían revolotear por esa estrecha y pintoresca calle. Su idea era sencilla pero poderosa: un lugar donde recibir a los amigos, servir buena comida y conservar la esencia de la tradición sevillana.
1962
1980
Años después, en 1980, el bar fue traspasado a un personaje muy querido del barrio, Paco Arcas, cartero de profesión y hostelero de vocación. Junto a su esposa Beatriz, mantuvo intacto el espíritu original de Las Golondrinas, sin cambiar ni una coma del concepto. Poco a poco, y con mucha dedicación, el pequeño local se ganó el corazón de Triana. Las famosas tapas como el “caballito” (una loncha de jamón a la plancha sobre pan frito), la “punta de solomillo” o los chipirones se convirtieron en auténticos símbolos de la casa. Tanto, que más de 40 años después siguen presentes en la carta, con la misma receta de siempre.
1980
El local de Antillano Campos —afectuosamente conocido como Las Golondrinas de Antillano— sigue siendo un lugar pequeño, acogedor, con una atmósfera bulliciosa y paredes revestidas de azulejos y recuerdos. Su encanto reside en esa combinación de autenticidad, sencillez y tradición bien cuidada. Su cocina es de las que no necesitan fuegos artificiales: ingredientes nobles, recetas honestas y el sabor de siempre
La carta
Conoce la carta
Descubre nuestra carta: tapas con más de medio siglo de historia que han hecho de nuestro bar en el corazón de Triana parte viva de su tradición.
Reservas
Las golondrinas (Antillano)
Tradicional tapeo sevillano en el casco antiguo de Triana.
Bar abierto desde 1962.